25.11.15

La gestión de un patrimonio en ciernes...

La gestión de un patrimonio en ciernes presenta una mirada retrospectiva en torno a la actividad cotidiana y en prospección a lo que en el mañana habrá de considerarse como bien cultural. Desde el campo eclesiástico las tareas son: Educar, conservar y catalogar... 


http://issuu.com/hectorbalvanera/docs/la_gestion_de_un_patrimonio_en_cier

Arte Sacro, Arte Religioso y la inmediatez de los artículos religiosos

El Arte Sacro y el Religioso, y la diferencia de ambos con los artículos religiosos. La inmediatez y la falta de puesta en valor de la obra sacra, religiosa y del quehacer de los artistas son un reto pastoral, que las definiciones nos ayudan a comprender.
 
http://issuu.com/hectorbalvanera/docs/arte_sacro_religioso_y_articulos_re

24.11.15

Una asignación pendiente, una oportunidad.


El inicio de este blog hace cuatro años significó posibilitar un medio de expresión para dejar el común monólogo que se debía dejar en el campo de los ideales.

Cuando comencé, había compartido con otros dos amigos artistas sobre la necesidad de abrir un espacio para tratar el tema del arte y la fe. Los tres hemos caminado, y por mi parte hace unos meses inicié la ruta para hacer realidad lo que muchas veces pensé inalcanzable: cursar la maestría de bienes culturales de la Iglesia.

Como el tiempo es de Dios, llegó el momento y es el presente. Aquí un poco de su servidor.


Gracias Vero, gracias a UPAEP, gracias a Ud. por leer.

Héctor

http://www.slideboom.com/presentations/1342318/CV-H.Balvanera.Alfaro-2015.09.10

14.8.11

La misión de salvaguardar nuestro patrimonio: Catalogar, Conservar y Catequizar (3ra de 3 partes)



                              Parroquia de Ntra. Sra, del Pilar; Francisco Porrata-Doria,1934; Río Piedras PR.


Por Arq. Héctor Balvanera Alfaro
Arte Sacro y Bienes Culturales 

Concluimos la presentación de la “triple C” de los Bienes Culturales Eclesiásticos: Catalogar, Conservar y Catequizar. Esta última “C” será el tema a compartir: Catequizar.

La especial importancia del patrimonio eclesiástico, artístico y documental, sólo puede entenderse si está envuelto el catequizar, ya que todos estos objetos serían meras colecciones como la de los museos si no se diera esta actividad. El término catequizar proviene del latín cathequizare y este del gr. κατηχζει, que significa instruirAl catequizar sobre la cultura y el arte se debe comunicar el sentido espiritual y religioso que los motivó o para  qué se produjeron: lo que simbolizan y el contenido que guardan.  Solamente entonces podremos apreciarlos y preservarlos adecuadamente.

    



El Nazareno; escultura de talla en madera. España; principios del S. XX. Paso Tradicional de la Procesión de Jueves Santo, Bo. Obrero, Santurce PR


Una copa de oro no es lo mismo que un cáliz usado para la liturgia; ni es lo mismo la pintura de un caballero español elaborada por José Campeche que las copias de la Virgen de Belén que tantas veces produjo el mismo maestro. Para un romano la cruz era símbolo de la peor forma de muerte, para nosotros los creyentes la cruz significa salvación, perdón, verdad, camino y vida: el Amor más grande: Jesús, imagen de Dios, en quien podemos ver al Padre.  Cada cosa tiene un significado, un contexto y un propósito.


Nuestra Señora de la Leche; Escuela de Roger Van der Weyden. Bélgica actual. Ca. Fines del  S. XV. Óleo sobre tabla.

                                   
 La cultura cristiana ha producido muchas obras que necesitan interpretarse, si no, es imposible entenderlas y apreciarlas.  Aquí entra la catequesis.  Es necesaria toda una  instrucción  sobre el lenguaje del arte religioso, las formas de expresión de la fe y las maneras como se ha comunicado lo sagrado a través de la materia.  Necesitamos instruirnos sobre la importancia del lenguaje simbólico en la experiencia religiosa.  La Sagrada Escritura y la liturgia están repletas de símbolos y gestos que muchas veces no podemos interpretar por falta de una buena catequesis. 

    
Si observamos mucho del arte contemporáneo, descubriremos que hay una enorme carencia de “espíritu”; hasta nos resulta ajeno o lejano. El arte está como vacío.  ¿No será el reflejo del vacío espiritual que muchos artistas llevan en su interior?  Incluso a veces pareciera que hay una campaña para mantener a Dios fuera.  Sin embargo,  el artista, como todo ser humano, necesita la esperanza y el alimento del Pan de Vida, de los sacramentos, del don del Espíritu Santo, de la Iglesia.

     Hay mucho por hacer.   Se necesitan catequistas que nos interpreten el arte de nuestras iglesias con los ojos de la fe y que compartan la Buena Nueva con los artistas para que la Iglesia siga embelleciéndose con obras que “hablen” de Dios. 


File:CrystalCathedral.jpg
 


Chrystal Cathedral, Philip Johnson. 1977-1980 Garden Grove, California, Estados Unidos de América. En Julio de 2011 la Diócesis de Orange hizo pública su intención de adquirir el recinto para convertirlo en la Catedral Católica.






La misión de salvaguardar nuestro patrimonio: Catalogar, Conservar y Catequizar (2da de 3 partes)

Por Arq. Héctor Balvanera Alfaro
Arte Sacro y Bienes Culturales
Arquidiócesis de San Juan de Puerto Rico


     Ya hemos tratado sobre la importancia y significado de los Bienes Culturales de la Iglesia  y que para su promoción, aprecio y cuidado hay que Catalogar, Conservar y Catequizar. En la anterior participación abordamos el tema Catalogar que nos permitirá mantener el registro adecuado del patrimonio; en esta ocasión toca el turno a Conservar.

                    Imagen de Ntra. Sra. Madre de la Divina Providencia, despues de un atentato donde fue quemada 
                  la madrugada del 6 de diciembre de 1976, previo a su coronación canónica.
                  Foto El Nuevo Día, Edición del 7 de Diciembre de 1976.

Conservar. ¿Qué es?  Este término proviene del latín servere: atender, servirLa humanidad ha buscado métodos para subsistir  física y anímicamente; salir a delante a pesar del clima o los sucesos históricos, como guerras, migraciones o epidemias. Conservar nos permite comprender mejor el hoy, aprendiendo de lo que fuimos y nos ayuda a prever el futuro.

     Conservar es parte de nuestra cultura: nuestros abuelos sabían cuándo debían cortar los árboles para sacar madera buena, en qué época sembrar un árbol frutal, cómo ahumar o salar carne cuando mataban una vaca en el campo, etc... Conservamos conocimientos y modos de vivir.  Aplicamos técnicas de conservación como provisión y prevención, como la elaboración de conservas de las frutas guayaba y lechosa, o, para recibir alguna tormenta, reservamos agua con unas gotas de cloro en baldes.  ¿Verdad que nos resulta familiar? 

     La conservación ha permitido que nuestro legado cultural perviva hasta hoy y con ello la herencia de nuestros antepasados, en objetos tan familiares como una foto, un mueble, o en actividades y costumbres como la confección de mundillo, los bordados, la talla de santos, etc.
                               Vista del Castillo de San Felipe del Morro desde las ruinas del Leprocomio en Isla de Cabras, 2010.
      La silueta de la ventana es peculiar y nos parecera familiar.
Muy cercano a la forma de la Isla de Puerto Rico


     ¿Y del patrimonio eclesial qué y cuánto hay por conservar? Para comenzar…
  • De la colección del Archivo Histórico: el Archivo de Catedral, el de la Diócesis de Puerto Rico (así se llamaba antes de 1924) y los libros sacramentales y documentos de las primeras parroquias del país (S. XVII al XX).
  • La veintena de inmuebles históricos, de entre 1520 y 1900 (templos, capillas, ermitas, hospitales, escuelas); sin contar los templos y los objetos más contemporáneos que por su valor artístico pronto se inscribirán como patrimonio artístico.
  • Una compleja colección de bienes muebles que van desde pinturas de José Campeche, platería,  esculturas barrocas y neoclásicas, mobiliario, fotografías,  etc., etc.

     El tamaño de los bienes culturales de la Iglesia en Puerto Rico sólo es superado por el del Estado. Preservar este tesoro requiere profesionalismo y recursos materiales; no son tiempos fáciles para nadie, pero si comenzamos sumando el compromiso y la voluntad de cada uno, estaremos dando el primer gran paso ¿Con qué podemos cooperar? Pensemos que es responsabilidad de todos mantener viva la herencia cultural y artística de nuestros antepasados para orgullo de las futuras generaciones.  El primer acto de cooperación debe ser interesarnos en conocer, proteger y amar más nuestro patrimonio. 

Imagen de Ntra. Sra. Madre de la Divina Providencia, noviembre 2010.
Talla de madera, original hecha en Barcelona, 1852. Restaurada en Sevilla en 2009.